Todas las edades Rutinas y autonomía Nuestra rutina en casa: pequeños hábitos, grandes pasos Esta rutina visual ayuda a niños y niñas a anticipar y organizar las diferentes actividades del día: despertarse, prepararse para la escuela, comer, descansar, hacer tareas, jugar, pasar tiempo en familia y prepararse para dormir.
La rutina es orientativa y flexible. Cada niño, niña y familia tiene sus propios ritmos y necesidades, por lo que los horarios pueden adaptarse.
💛 Una herramienta sencilla para favorecer la autonomía, la anticipación, la organización y la seguridad en el día a día.
Todas las edades
3 a 4 años Autonomía personal e higiene ¡Aprendemos a cepillarnos los dientes! 🪥🦷 ¡Vamos a convertir el momento de lavarnos los dientes en un juego!
Esta propuesta utiliza una boca dibujada y plastificada para que los niños y niñas puedan practicar de manera visual y manipulativa cómo limpiar los dientes.
La actividad consiste en presentar una boca con diferentes dientes y utilizar un cepillo de dientes para realizar movimientos de cepillado sobre ellos. Al estar la imagen protegida con una funda o plastificada, también podemos utilizar un rotulador borrable para marcar pequeñas manchas o restos de comida en los dientes y convertir el cepillado en un reto.
Por ejemplo, después de una comida imaginaria podemos dibujar pequeñas manchas sobre algunos dientes y decir:
"¡Oh, no! Hemos comido y han quedado restos de comida. ¿Conseguimos limpiar todos los dientes?"
El niño o la niña deberá localizar los dientes sucios y pasar el cepillo por ellos hasta conseguir dejarlos limpios.
Después podemos ampliar el juego y practicar diferentes zonas de la boca: dientes de arriba, dientes de abajo, dientes de delante y dientes de detrás.
La actividad permite trabajar el hábito de la higiene bucodental sin convertirlo en una obligación aburrida. El juego ayuda a que el niño comprenda que el cepillado debe realizarse de forma completa y que debemos dedicar tiempo a limpiar diferentes partes de la boca.
También podemos utilizar un espejo para que el niño observe su propia boca y compare los movimientos que realiza en el recurso con los que hace cuando se cepilla los dientes.
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📋 PASO A PASO
1. Preparación
Imprime o prepara una imagen grande de una boca con dientes y plastifícala o introdúcela dentro de una funda de plástico transparente.
Coloca junto al recurso un cepillo de dientes limpio destinado únicamente al juego.
2. Presentación
Pregunta al niño o niña:
• ¿Para qué sirven los dientes?
• ¿Cuándo nos lavamos los dientes?
• ¿Qué utilizamos para limpiarlos?
• ¿Qué puede pasar si no nos cepillamos?
• ¿Sabes cómo debemos cepillarnos?
3. Creamos los dientes sucios
Dibuja pequeñas manchas o restos de comida sobre algunos dientes utilizando un rotulador borrable.
Puedes representar restos de alimentos imaginarios como chocolate, galletas, fruta o zumo.
4. ¡A cepillar!
Entrega el cepillo y anima al niño a limpiar los dientes.
Utiliza consignas como:
• "Vamos a limpiar los dientes de arriba."
• "Ahora los dientes de abajo."
• "¿Has encontrado algún diente que todavía esté sucio?"
• "Vamos a limpiar los dientes de delante."
• "¿Y los que están al fondo?"
5. Revisamos
Cuando termine, observad juntos la boca y comprobad si quedan manchas.
Si todavía queda alguna, conviértelo en un pequeño reto:
"¡Nos queda un diente escondido! ¿Puedes encontrarlo?"
6. Practicamos el orden
Introduce progresivamente una secuencia visual:
1. Preparamos el cepillo.
2. Ponemos la pasta dental adecuada.
3. Cepillamos los dientes.
4. Limpiamos diferentes zonas de la boca.
5. Enjuagamos si corresponde.
6. Limpiamos y guardamos el cepillo.
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🔄 VARIANTES
Busca y limpia:
Dibuja manchas solamente en algunos dientes y pide al niño que encuentre todos los dientes sucios.
Reto de los 2 minutos:
Utiliza un temporizador visual para practicar el tiempo recomendado de cepillado, adaptándolo a la edad y capacidad del niño.
Frente al espejo:
Combina el recurso con un espejo para observar la propia boca mientras practica.
Diseña tu propia boca:
Los niños pueden crear su propio dibujo de una boca y decorarlo antes de plastificarlo.
Jugamos con un muñeco:
Utiliza un muñeco o peluche y representa que necesita ayuda para lavarse los dientes.
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⭐ BENEFICIOS EDUCATIVOS
• Adquisición de hábitos de higiene personal.
• Desarrollo de la autonomía personal.
• Comprensión de rutinas diarias.
• Coordinación óculo-manual.
• Motricidad fina.
• Precisión de los movimientos.
• Atención y concentración.
• Discriminación visual.
• Comprensión de secuencias.
• Seguimiento de instrucciones sencillas.
• Lenguaje relacionado con el cuerpo y la higiene.
• Responsabilidad progresiva sobre el cuidado personal.
• Asociación entre higiene y bienestar.
• Aprendizaje mediante el juego.
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🎯 OBJETIVOS
• Reconocer la importancia de mantener una buena higiene bucodental.
• Identificar los dientes como una parte del cuerpo que debemos cuidar.
• Comprender cuándo debemos realizar el cepillado dental.
• Practicar movimientos relacionados con el cepillado.
• Trabajar la coordinación y precisión manual.
• Favorecer la autonomía en las rutinas de higiene.
• Seguir instrucciones sencillas y secuenciadas.
• Ampliar el vocabulario relacionado con la higiene y el cuerpo.
• Participar activamente en actividades de cuidado personal.
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🔧 ADAPTACIONES
Para niños más pequeños, simplificar la actividad y centrarse en reconocer el cepillo y realizar movimientos sencillos.
Para niños que necesitan mayor apoyo visual, utilizar pictogramas o imágenes que representen cada paso.
Para niños con dificultades de motricidad fina, utilizar un cepillo con un mango más grueso y facilitar el movimiento.
Para niños con dificultades de atención, realizar la actividad en periodos cortos y utilizar retos sencillos.
Adaptar el tamaño de la boca y utilizar imágenes de mayor contraste cuando sea necesario.
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🏠 RECOMENDACIÓN PARA LAS FAMILIAS
El recurso puede utilizarse como juego previo o complementario a la rutina real de higiene.
Esta actividad no sustituye el cepillado real de los dientes ni la supervisión de un adulto cuando sea necesaria.
El objetivo es que el niño comprenda la rutina, practique los movimientos y adquiera progresivamente mayor autonomía.
3 a 4 años
5 a 6 años EMOCIONES GUÍA DE EDUCACIÓN EMOCIONAL Aprender a identificar y gestionar las emociones es tan importante en la infancia como aprender a hablar o a andar. Los niños y niñas pequeños experimentan emociones de forma muy intensa, pero a menudo no tienen las palabras para explicar qué les pasa, lo que suele desencadenar las rabietas o la frustración.
Aquí tienes un recurso práctico con juegos y dinámicas para ayudarles a poner nombre a lo que sienten y aprender a canalizarlo de forma saludable.
Las 5 Emociones Básicas en la Infancia
Para trabajar las emociones con los más pequeños, el primer paso es aprender a reconocerlas en el cuerpo y en la expresión facial. Te proponemos asociarlas a situaciones cotidianas:
Alegría: Sonreír, saltar, abrazar. Nos pasa cuando jugamos con amigos o nos dan una sorpresa bonita.
Tristeza: Llorar, querer estar solos, falta de energía. Nos pasa cuando echamos de menos a alguien o se nos rompe un juguete.
Rabia / Enfado: Ganas de gritar, cuerpo tenso, ceño fruncido. Aparece cuando algo no sale como queremos o nos parece injusto.
Miedo: Ojos abiertos, ganas de esconderse, el corazón late rápido. Lo sentimos ante lo desconocido, la oscuridad o ruidos fuertes.
Calma: Respiración tranquila, cuerpo relajado, sonrisa suave. Es cómo nos sentimos tras un baño calentito o leyendo un cuento.
1. El Dado de las Emociones
¿Qué necesitas? Una caja de cartón cuadrada, folios y pinturas.
Cómo se hace: Dibuja una cara que represente cada emoción básica en una de las caras del dado.
Cómo se juega: Por turnos, tiramos el dado. Si sale la cara de la "Tristeza", tenemos que poner cara triste y contar una vez en la que nos hayamos sentido así. Es ideal para abrir el diálogo de forma divertida.
2. El "Frasco de la Calma" (Efecto Purpurina)
Una herramienta maravillosa de inspiración Montessori para cuando el enfado o el llanto bloquean al niño.
¿Qué necesitas? Una botella de plástico limpia, agua tibia, pegamento líquido transparente y purpurina.
Cómo se hace: Llena la botella de agua, añade el pegamento y la purpurina. Sella bien el tapón con pegamento fuerte por seguridad.
Cómo se usa: Al agitarla, la purpurina se mueve rápido (como la rabia en la cabeza). Al dejarla reposar, la purpurina cae lentamente, invitando al niño a respirar y calmarse mientras la observa.
3. El Emocionómetro de la Nevera
¿Qué necesitas? Cartulina con las 5 emociones dibujadas en fila y una pinza de la ropa para cada miembro de la familia (decorada con su nombre).
Cómo se usa: Colócalo en la nevera. Por la mañana o al volver del colegio, cada uno coloca su pinza en la emoción que siente en ese momento. Ayuda a normalizar que todas las emociones son válidas y que los adultos también las sienten.
💡 Consejo pedagógico: Nunca reprimas una emoción con frases como "no llores" o "no te enfades". En su lugar, valida lo que siente: "Veo que estás muy enfadado porque tenemos que irnos del parque, es normal. Estoy aquí contigo". Una vez que baje la intensidad de la emoción, será el momento de hablar de ello.
5 a 6 años
3 a 4 años Rutinas y autonomía 💡 Mi rutina para salir de casa ¿Cada mañana es una carrera para salir de casa? Con esta rutina visual, los peques podrán seguir paso a paso todo lo que necesitan hacer antes de salir.
Cada acción completada se convierte en un pequeño logro, ayudándoles a desarrollar autonomía, responsabilidad y confianza en sí mismos.
En Esquirol encontrarás las tarjetas listas para imprimir, junto con ideas para convertir la rutina en un juego utilizando luces, velcros o imanes.
¿Qué incluye el recurso?
• Tarjetas visuales para imprimir.
• Rutina de mañana y de salida de casa.
• Versión en color y blanco y negro.
• Consejos para adaptarla según la edad.
• Ideas para utilizar luces LED, velcro o pinzas como sistema de validación.
🌟 Panel de misión completada
En lugar de un sistema simple, puedes crear un "Panel de misión completada". Cada vez que el niño termine un paso, puede:
• 🔆 Encender una pequeña luz LED.
• 🔄 Girar una ficha de rojo a verde.
• ⭐ Colocar una estrella con velcro.
• 🐿️ Mover a Ardiluz (la mascota de Esquirol) hasta la siguiente casilla.
Así cada paso se convierte en una pequeña aventura y el niño verá la rutina como un juego en lugar de una obligación.
3 a 4 años